Domingo, 04 junio 2017 | 11:29h.

Varios obispos piden que los colegios católicos fomenten la pertenencia a la Iglesia

Varios obispos piden que los colegios católicos fomenten la pertenencia a la Iglesia

Vitoria, 4 jun (EFE).- Los obispos de las diócesis del País Vasco y Navarra sostienen que los centros educativos católicos “deben fomentar la pertenencia a la Iglesia”.

El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, y los obispos auxiliar de esta diócesis, y los de las de Bilbao, Vitoria y San Sebastián han hecho pública hoy una carta pastoral con motivo de la festividad de Pentecostés.

La carta se centra en el ámbito educativo, en el que la Iglesia, dicen, “ha ofrecido durante siglos un servicio ingente”, de manera especial en los lugares donde se detectaban “serias carencias”.

Sostienen que hoy en día hay un “riesgo” de que “no sea debidamente salvaguardado el derecho y deber que asiste a los padres de educar a sus hijos según sus propias convicciones”, y lamentan que desde “determinados ámbitos” se ponga en tela de juicio “el derecho que asiste a personas jurídicas a crear centro docentes”.

Advierten de que los centros educativos católicos “no deben relegar ni delegar en agentes que no comparten ni testimonian vitalmente el ideario del cetro aspectos fundamentales de la educación” y consideran que el perfil y la elección de los equipos directivos es decisivo para “asegurar la identidad y misión de los centros desde una perspectiva netamente evangélica”.

Tras insistir en que los centros educativos confesionales deben “fomentarla pertenencia a la Iglesia”, los obispos navarros y vascos dicen que los centros educativos católicos deben ser “lugar de evangelización y de experiencia eclesial”.

A su juicio, la aconfesionalidad del Estado “no debe interpretarse como el destierro del hecho religioso de la educación”, sino que éste debe facilitar y posibilitar el ejercicio del derecho fundamental de las familias y de todos los ciudadanos en materia religiosa, sin discriminación”.

Reclaman a las administraciones que el derecho de libre elección de educación y de centro “sea una realidad y no quede en la práctica impedido o limitado para las familias que desean que sus hijos sean educados en centros católicos o en otros, siempre de acuerdo a sus principios y convicciones”.