Sábado, 30 marzo 2019 | 10:30h.

Ruth Bader Ginsburg, de jueza a influencer

Itsasne Beaskoetxea

Ruth Bader Ginsburg, más conocida como Notorious RBG, es la primera mujer progresista en ser juez en la Corte Suprema de Estados Unidos. Es considerada una mujer transgresora, imagen de la igualdad e influencer entre los millennials. Sus frases las podemos encontrar en numerosas manifestaciones de #metoo, su imagen en todo tipo merchandising, su cara tatuada en cuerpos de sus seguidores y funkos en las librerías más conocidas del país.

Superados dos tipos de cáncer no ha faltado ni un solo día en su puesto de trabajo, apasionada de la ópera y siempre ataviada a su moño bajo está siendo un furor entre los jóvenes quienes llenan todas sus conferencias. Convirtiéndose en la imagen de la lucha feminista y teniendo la capacidad de romper la diferencia de edad.

Su vida se ha plasmado en libros como Sisters in Law de Linda Hirshman, películas inspiradas en su vida como cuestión de género y el documental RBG Jueza e Icono, disponible en Movistar Plus.

Nacida en Brooklyn en 1933, e influenciada por la fascinación por la lectura por parte de su madre, se graduó con honores en el instituto. Gracias a una beca se licenció en ciencias políticas en la Universidad de Cornell. Cursando estos estudios conoció a Marti Ginsburg, quién se convertiría en su marido y padre de sus dos hijos. Fue figura esencial en la vida profesional de su mujer. Hombre progresista y feminista que dejó de lado su exitosa carrera como abogado en el área tributaria para convertirse en “ama de casa”, y seguir a su mujer a dónde le llevaría su carrera profesional y judicial.

Se casaron y tuvieron a su primera hija. Aun así el matrimonio se inscribió en Derecho en la Universidad de Harvard. Bader se convirtió en una de las primeras nueve mujeres en estudiar Derecho en esta universidad. Cursando los estudios, Marti fue diagnosticado de cáncer. RGB se ocupó de la casa y de sus estudios, pero también de los de su marido. Marti se graduó en Harvard, y se mudaron a Nueva York, donde Bader terminó su carrera universitaria en la Universidad de Columbia.

Aun teniendo uno de los mejores expedientes académicos, RGB por ser mujer y madre fue discriminada por los bufetes más importantes del país. Tras esto, fue representante y cofundadora del Proyecto de Derechos de la Mujer de la Unión Americana de Libertades Civiles. Quiso desafiar las leyes discriminatorias, por lo que llevó los casos más mediáticos del siglo XX sobre los derechos civiles hasta el más alto tribunal. Se hizo cargo de casos como la integración de las mujeres en el Instituto Militar de Virginia y apoyó a un viudo a conseguir la subvención de viudedad para el cuidado de su hijo. En definitiva, con su lucha silenciosa y constante, consiguió que la Corte Suprema prohibiera la discriminación por motivos de género, raza y religión.

Su imagen y sus ideales cada vez se hicieron más famosos en Estados Unidos. En 1993 Bill Clinton la postuló como juez en la Corte Suprema, convirtiéndose en la segunda mujer en llegar a este puesto. Sus ideales progresistas han tenido una esencial función el la corte. Gracias a sus votos han podido sacar adelante la ley del aborto, la defensa de las píldoras anticonceptivas, establecer la ley de Ledbetter, la igualdad salarial y el matrimonio homosexual.