Autocaravanismo, la nueva cultura de ocio: moda pasajera o estilo de vida

Miércoles, 21 marzo 2018 | 10:40h.

Preparando la Semana Santa

Gorka Laizola

Autocaravana

Cada vez más, las carreteras se ven inundadas por estas casas rodantes. El ánimo trashumante parece que va calando poco a poco en la sociedad.

Según Aseicar, asociación del comercio e industria del caravaning en España, en los dos últimos años el mercado de venta de autocaravanas ha crecido más de un sesenta por ciento. Paralelamente, el número de áreas de pernocta construidas en localidades de la península se incrementa a ritmo de 3 nuevas al mes. Considerando que antes del 2008, apenas existían una treintena de áreas y que a día de hoy España cuenta con más de 700, puede considerarse que este tipo de turismo se ha convertido en una opción a tener muy a tener en cuenta.

El precio medio de alquiler de las autocaravanas ronda de media unos 90 euros por día durante todo el año excepto en temporada alta. Existen vehículos con capacidad desde 2 personas hasta 6 y se pueden conducir con el carnet B1, con lo que se adaptan perfectamente para todo tipo de usos recreacionales, tanto para familias, parejas y grupos de amigos.

Las modernas equipaciones interiores de calefacciones, neveras, cocinas , aires acondicionados, reservas de agua y autonomía eléctrica han multiplicado las alternativas de los destinos. Como dicen muchos usuarios, “tenemos casa de invierno y casa de verano”.

El precio de venta medio de una autocaravana nueva oscila entre 40.000 y 50.000 euros. A este importe hay que sumar el precio del seguro que suele costar unos 500 euros de media en función de las coberturas contratadas. Y si se desea una plaza de parking cubierta con servicios de agua y electricidad, el precio no bajará de 80 euros al mes. Para otro tipo de bolsillos el creciente mercado de segundamano será una alternativa muy recurrente.

Un dato curioso es que no hay segmento de población tipo como usuario de este tipo de ocio. Imitando modelos europeos, cada vez es más frecuente toparse con parejas de jubilados que se echan a la carretera sin rumbo y sin mirar al reloj. “En busca del sol” como dicen algunos; otros se embarcan en rutas más culturales. Encontraremos también familias que alternan la acampada semilibre o campings, parejas de aventureros y grupos de amigos que se acercan a eventos deportivos o culturales sin tener que depender de cupos hoteleros.

Autocaravana 2

La percepción que se tenía de estas viviendas itinerantes va cambiando. Acordémonos de aquellos vehículos pesados, ruidosos y lentos que se veían de vez en cuando por caminos secundarios. La evocación a lo hippie era inevitable. Hoy en día los observamos desde otra perspectiva. La ingeniería y el diseño industrial ha convertido esas barrancas ambulantes en modernos habitáculos con motorizaciones potentes, arquitecturas vanguardistas con comodidades interiores similares a las de cualquier suite de hotel de postín.

Variar el destino vacacional en el último momento, la sensación de libertad, el contacto directo con la naturaleza, evitar las jornadas de búsqueda de destinos y reservas son aspectos de la versatilidad de esta nueva cultura de ocio.

Y aunque son aptas para todos los públicos, seguro que los amantes de las pulseras de colores o los fans del madrugón toallero para buscar su parcelita de arena no serán el target de esta cultura incipiente, pero todo se andará.