Domingo, 18 enero 2015 | 12:25h.

Pagaza afirma que para combatir el yihadismo no hay que cargarse el espacio Schengen

Pagaza afirma que para combatir el yihadismo no hay que cargarse el espacio Schengen

Madrid, 18 ene (EFE).- El terrorismo yihadista obliga sin duda a reforzar la seguridad en Europa, afirma la jefa de la delegación de UPyD en Bruselas, Maite Pagazaurtundua, pero hay que combatirlo de una manera “multidisciplinar” y sin “cargarse” el espacio Schengen, como piden algunos partidos, porque sería una “verdadera idiotez”.

No hay soluciones “mágicas” al terrorismo yihadista y si hay precisamente una que no lo es, afirma rotunda Pagazaurtundua en una entrevista con Efe, es “reinstaurar” las fronteras que se eliminaron para circular entre la mayor parte de los estados europeos.

Sería desandar el camino de integración que la Unión Europea decidió emprender y hay que ser “coherente” con los pasos que se han dado en este sentido, aunque haya piedras en el camino, como los atentados de París de la semana pasada.

Otra cosa es que se tengan que buscar sin demora fórmulas para mejorar la protección del territorio europeo ante la amenaza de un terrorismo que “ha mutado” y ante el que la UE “tiene que ir por delante y no por detrás” para poder neutralizarlo.

Ahora bien, explica, UPyD rechaza firmemente la idea de convertir el mundo en una especie de “Gran Hermano policial” y con la misma firmeza defiende que no se pierda el rumbo de la “proporcionalidad”.

Medidas como la creación de una agencia común de visados es una de las que Pagazaurtundua respalda en Bruselas para evitar en lo posible que no haya “agujeros” por los que se cuelen los terroristas, una iniciativa que supondría un control “eficiente” desde el punto de vista económico y “muy interesante” para la seguridad.

También apoya el polémico registro de pasajeros aéreos (PNR, por sus siglas en inglés), que cree que podría aprobarse en unos pocos meses, pese a las reticencias de algunas fuerzas, sobre todo en lo que tiene que ver con el tiempo que deben guardarse los datos de los viajeros para su utilización policial.

Está convencida de que esas reservas, bastante fuertes hasta ahora, apunta, se podrán superar porque los atentados de París “han trastocado” las posiciones tan distantes que había en el Parlamento Europeo sobre esta cuestión.

Hasta el momento -afirma- había dos visiones encontradas: la de quienes apostaban “ardientemente” por incrementar las medidas de control ante la amenaza islamista y la de aquellos que pensaban que había que vigilar de “forma extrema” cualquier coacción a las libertades y a los datos individuales.

Parecía que estas dos posturas no se iban a reconciliar nunca, pero tras el “terror” de los ataques de Francia, la dirigente de UPyD dice tener la impresión de que las cosas han cambiado.

Confía en ver un cambio en la reunión de la comisión de Libertades Civiles, Justicia e Interior, donde se debate este asunto y que se reunirá la próxima semana por primera vez tras lo ocurrido en la capital francesa. “Podremos comprobar hasta qué punto nos han sacudido los atentados”, señala.

A su juicio, es perfectamente viable incrementar la vigilancia respetando la privacidad de las personas y solo teniendo en cuenta factores que puedan disparar las alarmas cuando se produzcan tránsitos “potencialmente peligrosos”, por ejemplo viajes a campos de entrenamiento de terroristas o a países en conflicto.

Pagazaurtundua, expresidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, insiste en que no es posible enfrentarse al terrorismo islamista con las mismas armas que se utilizan contra otras organizaciones como ETA, porque las variables que se manejan son muy distintas.

“¿Qué tienen en común un estado de guerra en Siria, con un conflicto asimétrico en muchos puntos de África, los atentados que todos los días sacuden el mundo árabe o los que ha habido en Nueva York, Madrid, Londres o París?”, se pregunta.

Y ella misma tiene la respuesta: “Lo que les une es una ideología que va en contra de nuestras libertades y una manera fanática de entender la religión musulmana”.

Otra de las cuestiones que está sobre la mesa de las preocupaciones europeas, aunque bien distinta, son las elecciones en Grecia del próximo 25 de enero, en las que de ganar el partido de izquierdas Syriza -que parte como favorito-, y en caso de que aplicara ese programa “populista” que predica en campaña, podría llevar al país al desastre “en muy poquitas semanas”.

Podrían encontrarse, advierte Pagazaurtundua, “en una situación de corralito y de suspensión de pagos”, pero todo está por ver, señala.

El “gran problema” de poner en marcha una política populista “no real” podría tener algún efecto sobre la UE, pero sobre todo dañaría a los propios griegos, a quienes no les llegaría una “solución milagrosa, sino el infierno”.

No hay que olvidar que Europa “tiene muchas más capacidades de defensa” aunque nadie desea que se pueda llegar a una situación de “caos” en uno de los estados miembros.