Lunes, 05 junio 2017 | 10:17h.

Normalidad en el arranque de la huelga de estibadores en Vigo

Normalidad en el arranque de la huelga de estibadores en Vigo

Vigo, 5 jun (EFE).- La huelga de los estibadores ha comenzado hoy con normalidad en el puerto de Vigo, según coinciden fuentes de la Autoridad Portuaria y sindicales consultadas por Efe.

El colectivo de estibadores está convocado a ocho jornadas de huelga, que se prolongarán hasta el 23 de junio, en defensa de sus puestos de trabajo, tras el fracaso de la negociación con la patronal Anesco para alcanzar un acuerdo en el nuevo escenario laboral que se abre con la liberalización del sector.

Los paros se llevarán a cabo en las horas impares en el día de hoy, y el 7, 9, 19, 21 y 23 de junio, mientras que para el miércoles 14 está prevista una huelga ininterrumpida de 48 horas, desde las 08.00 de la mañana hasta la misma hora del viernes 16.

En Vigo, como en el resto de puertos españoles, los trabajadores de la estiba, que en esta terminal son 110, han iniciado la huelga a las nueve de la mañana.

Fuentes sindicales han precisado que al tratarse de paros alternos, secunda la huelga todo el colectivo, y consideran que la afección en la actividad del puerto será “mínima”; si acaso, se generarán “pequeños” retrasos en las operaciones de carga y descarga.

En la terminal de Bouzas hay dos barcos de transporte de vehículos cuya actividad se ha visto interrumpida.

La huelga de la estiba llega tras varias convocatorias y sus posteriores anulaciones desde que el pasado mes de febrero el Gobierno inició los trámites para aprobar la reforma del sector, en cumplimiento de una sentencia europea contra la situación de monopolio.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha advertido del daño que supone esta huelga a la economía, teniendo en cuenta que, en el caso de los puertos, a diferencia de lo que ocurre en otros sectores, “las pérdidas se pueden prolongar bastante más allá del punto final del conflicto”.

Según la patronal, desde el viernes pasado se están produciendo las bajadas de producción, como medida para forzar la negociación, en algunos casos de hasta un 70% respecto al ritmo habitual de trabajo en la estiba, lo que está ocasionando “inasumibles pérdidas económicas para las compañías, que se encuentran indefensas, y cuantiosos daños al sector del transporte y la logística”.