La difusión de contenidos de dudosa procedencia extendidos por la red prolifera pero quizás estos métodos no son tan innovadores como parece

Lunes, 10 diciembre 2018 | 17:24h.

Momo: El reto viral que siembra el pánico

Gorka Laizola

La Real Academia de la Lengua Española (RAE) define un reto, como “provocación o citación al duelo o desafío”. En los últimos tiempos, los challenges han proliferado con intenciones bien diversas. Este nuevo reto viral, Momo,proveniente de Japón se ha viralizado por todo el mundo. Un número con el prefijo +81 (Japón) a través de WhatsApp se pone en comunicación con otras personas para crear una red de contactos. Una vez que se ha configurado la cuenta aparece la imagen distorsionada de una mujer. La fotografía es de una escultura de la galería de Tokyo, conocida por sus exposiciones de arte alternativo y terrorífico, “la mujer pájaro”. Esta imagen ha sido plagiada para ser el icono de este macabro reto viral. Momo obliga a sus contactos a realizar diversas tareas bajo amenazas. Les intimida para compartir imágenes violentas y amedrentamientos varios con el fin de establecer una red, una cadena de mensajes. Los peligros que encierran este tipo de contenidos en la red son diversos. Por ejemplo,el doxing es un método ilegal con el que se obtienen datos personales de especial relevancia con fines ilícitos. Otros riesgos son los perjuicios que se ejercen sobre todo en adolescentes y niños o niñas, modificando sus conductas o exponiéndoles a contenidos perniciosos para su desarrollo intelectual.

La preocupación de padres

El mundo digital es un terreno extenso en el que gran parte de la población no se mueve con gran soltura. Esta aprehensión de los mayores viene dada por el analfabetismo digital. Mercedes Güemes, madre de una niña de ocho años, reconoce que “las redes sociales son muy complejas y para muchos padres que no son usuarios de las mismas se hace muy difícil controlar o estar atentos a los peligros existentes. Desde las asociaciones de padres se intenta promover cursos de formación para ponernos al día y estar al tanto de estas amenazas. Pero también tratan de que estos temas sean de especial interés para las instituciones, porque se trata de la educación de nuestros hijos e hijas”. Es evidente que los colectivos más desprotegidos son los jóvenes, bien por su desconocimiento en discernir los contenidos expuestos en la red, bien por su inexperiencia en los hábitos y conductas sociales.

“No existen protocolos unificados para los centros educativos en Vizcaya acerca de los usos correctos o peligros de las redes sociales”

Agurtzane Gómez es la jefa de estudios de la escuela de Primaria Basurto en Bilbao explica que “no existen protocolos unificados para los centros educativos en Vizcaya acerca de los usos correctos o peligros de las redes sociales”. La postura adoptada por los centros es siempre de forma individual. Acción-reacción. Si aparece algún riesgo o conflicto se actúa de forma personal. Se evalúa la situación, se determina el grado de riesgo y se valora si es necesaria la intervención de agentes de educación externos al centro o si, por el contrario, se resuelve de forma interna entre el colegio y los padres. Pero no existen planes de acción conjuntos o estandarizados para resolver estos casos. En primaria, en general, no está permitido que los alumnos lleven móviles a clase a no ser que tengan autorización de los padres. Asimismo, los ordenadores de uso escolar están habilitados únicamente para los contenidos docentes. Estas medidas pueden parecer insuficientes porque fuera de los centros escolares las situaciones personales de los jóvenes son diferentes, al igual que su grado de exposición a los contenidos virales.

Carmen Álava, profesora de Secundaria en un instituto de Getxo, asegura que el colectivo de los adolescentes actuales es sensible a todo lo digital. “Los alumnos son muy activos en redes sociales y basan gran parte de sus relaciones sociales en ellas, por lo que sería conveniente una mayor implicación de organismos educativos para que se pueda ofrecer a nuestros alumnos educación digital”. De igual forma que en Primaria no existen métodos estructurados de actuación.

El papel de las Instituciones

Según fuentes del Departamento de Educación del Gobierno Vasco se está trabajando en la redacción de normativas de prevención, regulación y actuación para situaciones de riesgo que puedan servir de soporte y ayuda para los centros educativos. Reconocen que no es sencillo llegar a un acuerdo en la comunidad educativa para la inclusión de todos los aspectos necesarios y que en breve se iniciará una campaña a nivel autonómico para la concienciación en todos los ámbitos educativos. También se están elaborando proyectos para subvencionar charlas, conferencias y cursos sobre estos temas dirigidos tanto a centros públicos como privados.

Por otro lado, la sección de delitos informáticos de la policía autonómica vasca colabora desde el 2013 con los centros educativos ofreciendo charlas en las que asesora a los jóvenes acerca de los peligros de la red. Informan sobre temas de grooming, estrategias para ponerse en contacto con menores y ganar su confianza, ciberacoso, estafas o estos propios retos virales. Desde la Policía Nacional también se intensifican los mensajes de precaución antes estas nuevas formas de amenazas.

Fuente : Twitter Policía Nacional 18 julio

Fuente : Twitter Policía Nacional 18 julio

Otros retos virales nocivos

Desde hace un tiempo este tipo de mensajes perjudiciales han ido proliferando por internet. Uno de los más conocidos es “La Ballena Azul” popularizado en Rusia y que se extendió rápidamente por Europa, Asia y América. Un “curador” contacta con su víctima y le obliga bajo coacciones a realizar cincuenta pasos: Hacerse cortes en los brazos, despertarse a las cuatro de la mañana y subirse a un tejado, ver películas de terror, pincharse en las manos con agujas son algunos de los mandatos de este macabro reto. Todos los pasos con una clara intención de coaccionar a la víctima hacia el suicidio.

Existen también los casos de “escalar el cielo” consistente en sacar una foto en un lugar lo más alto posible. Es conocido también el reto del agua hirviendo, que consiste grabarse bebiendo o tirando encima a alguien agua hirviendo. Muy peligroso igualmente es el reto de la asfixia, cuyo objetivo es estrangular a alguien para demostrar quién es el que más aguanta sin respirar. Son ejemplos de contenidos rápidamente compartidos y que provocan tanto daños personales como emocionales.

 Fuente: https://www.20minutos.es/noticia/3036375/0/ertzaintza-investiga-posible-caso-reto-ballena-azul-renteria/

Fuente: https://www.20minutos.es/noticia/3036375/0/ertzaintza-investiga-posible-caso-reto-ballena-azul-renteria/

La opinión de los expertos

En el artículo “La relación profesor-alumno y la comunicación en Facebook” (Comunicar, núm. 53, 2017), de los profesores Arnon Hershkovitz y Alona Baruch de la Escuela de Educación de la Universidad de Tel Aviv (Israel), se analizan las bondades de la interacción alumnos-profesores a través de las redes sociales como evolución del modelo educativo. Por una parte, debido a la revolución digital y por otra, porque beneficia a ambas partes, a profesores para tener una posición más cercana al alumno y para alumnos para tener modelos de referencia más pedagógicos:

“El rol de los profesores en general está cambiando constantemente en la era de la información, como resultado de que los límites de tiempo y espacio se están esfumando. Las comunicaciones basadas en las redes sociales desempeñan un papel muy importante en este cambio, extendiendo el alcance y estableciendo en qué términos se comunican los profesores con los estudiantes, aún más que las plataformas tradicionales en línea, tales como los sistemas de gestión de aprendizaje. A su vez, esto puede efectuar las percepciones mutuas y las creencias, cambiando así las relaciones y estructuras jerárquicas tradicionales entre estudiantes y profesores en las escuelas “

Para otros expertos estos desafíos absurdos y aberrantes no son nuevos. Andrew Selepak, director del programa Social Media de la Universidad de Florida explica que “tenemos una memoria corta y se nos olvidan las estupideces que hicimos a esa edad. Se nos olvida que algunos intentamos saltar a las vías mientras se acercaba un tren en marcha porque pensábamos que podría ser divertido”. Los adultos seguro que recuerdan estupideces cometidas en su adolescencia por demostrar valentía por “hacerse los mayores” o por la simple inconsciencia de la edad. No son tan lejanos programas televisivos como Jackass, de la cadena MTV, en los que jóvenes realizaban otros desafíos tan arriesgados como peligrosos.

Estos nuevos métodos de difusión de locuras transitorias para jóvenes o no tan jóvenes están ahí. Queda demostrado que no son tan novedosos como se presuponía. La diferencia radica en que se han adaptado a las nuevas tecnologías y que su difusión, al igual que cualquier otro contenido, puede ser exponencial, con capacidad de llegar a millones de personas en tiempo récord. Quizás sea lo que más preocupe a padres, docentes y expertos en la materia. También es cierto que esa gran visibilidad para las posibles víctimas además de ser una amenaza puede convertirse, de la misma forma, en oportunidad, ya que el control puede ejercerse con la misma celeridad que su propia divulgación.

Los retos blancos más famosos

Los desafíos con propósitos altruistas, solidarios, publicitarios o simplemente divertidos también han proliferado por la red. Como ejemplos se pueden encontrar El Mannequin challenge, el juego divertido de quedarse lo más quieto posible, Ice bucket, tirarse agua helada para mostrar la solidaridad con los afectados por la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o Lemon Face Challenge, el desafío que consistente en ver qué cara se pone cuando se muerde un limón para concienciar y recaudar fondos para la investigación del glioma pontino intrínseco difuso, un cáncer muy agresivo terminal. La viralización de contenidos también tiene su parte positiva. Millones de personas disfrutando de simples gestos, reivindicando mejoras sociales de formas ingeniosas o apoyando causas solidarias con simples golpes de ratón. No todo lo que se encuentra en la red tiene que ser negativo.