Domingo, 07 septiembre 2014 | 11:58h.

Los acuerdos de Minsk prevén elecciones y un estatus especial para el este prorruso

Los acuerdos de Minsk prevén elecciones y un estatus especial para el este prorruso

Kiev, 7 sep (EFE).- El protocolo de 12 puntos para la paz en el este de Ucrania, adoptado hace dos días en Minsk, prevé la concesión de un “estatus especial de autogobierno” y la celebración de elecciones locales en las rebeldes regiones de Donetsk y Lugansk, reveló hoy la OSCE al publicar el documento en su web oficial.

Además de una inmediata declaración del alto el fuego y el intercambio de prisioneros mediante la fórmula de “todos por todos”, el protocolo de Minsk compromete a Ucrania a aprobar una ley “Sobre el régimen temporal de autogobierno en determinadas zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk” (ley de estatus especial).

Aunque el documento aprobado en la reunión del Grupo de Contacto para la crisis ucraniana menciona su afinidad con el plan de paz del presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, que descarta de plano incluso la federalización del país, los prorrusos reiteraron hoy que no están dispuestos a renunciar a la independencia.

“Esta ley debe darnos libertad para el autogobierno popular y garantizar el derecho (…) de formar milicias populares armadas para vigilar el orden público”, dijo a la agencia rusa RIA Nóvosti el jefe de la República Popular de Lugansk (RPL), Ígor Plotsnitski.

El líder rebelde explicó que la delegación separatista en la reunión del Minsk aceptó a regañadientes la inclusión de algunos puntos en el protocolo “con el fin de restablecer la paz y la seguridad”.

“Podemos y debemos alcanzar compromisos, e incluso acercarnos al máximo con la sociedad ucraniana allí donde podamos. No rechazamos el diálogo, pero éste debe ser de igual a igual”, subrayó Plotnitski.

El acuerdo de Minsk también prevé “la retirada de todas las formaciones armadas ilegales, guerrilleros y mercenarios del territorio de Ucrania”, definición que los separatistas aplican a los batallones voluntarios ucranianos y a la Guardia Nacional de Ucrania, cuerpo militar formado tras el vuelco de poder en Kiev.

“Hay que aclarar qué formaciones (armadas) deben ser consideradas ilegales. Nosotros consideramos a la Guardia Nacional como grupo armado ilegal. (…) Creemos que el armamento pesado del ejército ucraniano permanece de forma ilegal en la tierra de Lugansk y Donetsk”, aseveró al respecto el jefe de RPL.

El protocolo de 12 puntos, considerado como primer paso de un plan de paz por etapas, prevé además el control internacional del cese de hostilidades, la creación de una zona de seguridad bajo vigilancia internacional en la frontera ruso-ucraniana, el canje de prisioneros y la apertura de corredores para los refugiados y la ayuda humanitaria.

Al igual que en el caso del punto relativo a la retirada de las formaciones armadas ilegales, la creación de una zona de seguridad en la frontera, controlada ahora mismo por los separatistas, se presta a diversas interpretaciones.

“¿Qué es una zona de seguridad en la frontera de nuestras repúblicas con Rusia? Si se trata de una maniobra para tratar de cercar nuestras repúblicas, no lo aceptaremos”, subrayó Plotnitski.

Los sublevados, de hecho, exigen que la “ley sobre el estatus especial” garantice a las dos regiones prorrusas el derecho a mantener relaciones económicas exteriores con la vecina Rusia y con la Unión Aduanera en la que se integran además Bielorrusia y Kazajistán.