Sábado, 23 marzo 2019 | 17:06h.

Ley de Derechos de Autor: Restricciones y consecuencias

Nacho Hernando
Desde 2016 se está llevando a cabo, por parte de los organismos del gobierno de la Unión Europea, una ley de derechos de autor que tome el relevo de la anterior (2001) y que se adapte al mundo digital en el que estamos y hacia el que nos dirigimos.

Esta ley se hizo famosa por dos artículos concretos: el 11 y el 13. Estos artículos exponen unas premisas que serían perjudiciales para los pequeños creadores de contenido y los medios digitales encargados de recopilar noticias.

Todo comenzó en 2016 con la creación de dicha ley y su primera votación en el Parlamento Europeo. Se llevó a cabo el 5 de julio de 2018 con 318 votos en contra y 278 a favor. Durante ese día Wikipedia cerró su página en protesta, a lo que Axel Voss, diputado del Parlamento Europeo y miembro del Partido Popular Europeo (demócrata-cristiano), respondió, con cierta ironía, que en concreto esta página, por ser una enciclopedia pública no se vería afectada, a no ser que así lo quisieran.

Tras esta votación comenzaron el proceso de revisión para que el 12 de septiembre de 2018 se realizara la segunda. En esta ocasión el resultado fue contrario, hubo mayoría para llevar a cabo los artículos 11 y 13, por lo que la ley fue aprobada en el Parlamento. El pasado 18 de enero fue llevada ante el Consejo de la Unión Europea para que los países miembros se pronunciaran. Fue rechazada. Se mantuvieron en contra Finlandia, Eslovenia, Países Bajos, Bélgica, Alemania, Italia, Polonia, Luxemburgo, Suecia, Croacia y Portugal.

¿A quién afecta?

El artículo 11 junto con el 12 están enfocados a publicaciones escritas, otorgando el poder a las editoriales para reclamar su contenido. Plataformas como la extinta Google News no podrán utilizar enlaces a noticias sin pagar una tasa no fijada. Pequeños medios que utilicen parte del texto de otro, incluso haciendo referencia a este, no podrán usarlo sin pagar. Estos derechos de autor se mantendrán durante 20 años desde el siguiente 1 de enero a su publicación.

Esta medida tiene dos puntos de vista, ya que por un lado es beneficioso para el creador original, y sobre todo las grandes editoriales, recibir una remuneración por su trabajo, y, por otro lado, estas plataformas web hacen de trampolín con enlaces a grandes medios propiciándoles publicidad gratuita.

En el caso del artículo 13, dice que la responsabilidad por tener contenido con copyright en plataformas como YouTube, Facebook, Instagram, DailyMotion, etc, será de dichas plataformas, haciendo que estas deban restringir más la subida de contenido. Esto a su vez afecta a los creadores de videos que utilizan pequeños fragmentos de películas, programas de televisión o música de otros. Estas medidas ya están implementadas en el caso de YouTube mediante Content ID, sistema creado por y para la plataforma, que compara cada video con una base de datos. Actualmente es un algoritmo que, como dicen muchos de los usuarios, como el canal de música Jaime Altozano o el canal de historia A toda leche, ya restringe mucho el contenido que permite subir y monetizar.

¿Qué consecuencias tendría si finalmente se llevara a cabo?

Las consecuencias son claras. Las grandes empresas encargadas de transmitir información serán las supervivientes, mientras que pequeños diarios que se apoyen en noticias o fragmentos de estas acabarán muriendo. Algo parecido pasará con los encargados de crear contenido audiovisual, los afectados tendrán la posibilidad de seguir creando para países extranjeros e incluso plantean la opción de hacerlo en inglés.

Estas medidas seguirán en standby al menos hasta las próximas elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán entre el 23 y 26 de mayo.