Viernes, 27 abril 2018 | 10:00h.

La seguridad evolutiva: el Reglamento General de Protección de Datos

Natalí Restrepo
La evolución es un elemento persistente en todas las formas de vida. Desde tiempos ancestrales hasta la actualidad, se han evidenciado considerables cambios que paulatinamente han configurado los tiempos contemporáneos. La teoría evolutiva dice que los seres vivos no aparecen de la nada y porque sí. Escépticos y creyentes; tecnófilos y neoluditas; todas estas transformaciones han afectado a la supervivencia humana, pero también han acarreado nuevos derechos y obligaciones. Cuando de bienestar humano se trata, la seguridad de las personas no puede ser una excepción.

El nuevo Reglamento General de Protección de Datos, cuyo objetivo principal es la protección de las personas físicas y el correcto tratamiento de los datos personales, fue aprobado en mayo de 2016, y será aplicable a partir del 25 de mayo del 2018. Todo cambia, evoluciona, se transforma y se aplica. En pro de la tranquilidad de las personas, se obligará a que las organizaciones revelen qué datos tratan, con qué finalidades lo hacen y qué tipo de operaciones de tratamiento llevan a cabo. Prevalecerá el derecho a la información, deberá proporcionarse información de manera concisa, inteligible y de fácil acceso, con un lenguaje claro y sencillo.

Gracias a esta ley, ejercer nuestros derechos no será una utopía, sino un servicio gratuito al cual podremos acceder de manera sencilla por su condición visible, entre otras características implícitas. Se tomarán en consideración muchas más variables, hecho que ampliará nuestras posibilidades de protección y seguridad. Pero, pese a estas nuevas incorporaciones, que de una u otra forma nos crean seguridad, en España los consejos de administración no están tratando el RGPD con la seriedad requerida, lo cual crea una gran incertidumbre en los usuarios. Crear conciencia sobre la importancia y rigor con la que se tomarán estas medidas es responsabilidad de todos. El objetivo de la protección de datos deberá ser evitar resultados negativos en personas de las cuales se maneja información confidencial.