Lunes, 19 marzo 2018 | 10:04h.

La imperfección perfecta: Stephen Hawking

Natalí Restrepo

Hawking

Dada la importancia del acontecimiento acaecido el pasado 14 de marzo, sobra redundar nombrando cada uno de los trabajos y obras que realizó Stephen Hawking. Basta con decir que, como uno de los científicos más influyentes del Siglo XX, nos deja un maravilloso e importante legado que perdurará a lo largo de la historia. A la hora de hablar de tan célebre personaje las palabras se antojan cortas, máxime cuando no sólo existe una, sino muchas cualidades que resaltar, y cada una de ellas de diferente naturaleza. Y es que Stephen Hawking y su esencia eran a la ciencia como lo es el mar a la arena.

“Los agujeros negros no son las cárceles eternas que se pensaba eran. De un agujero negro pueden salir cosas, hacia el exterior y, posiblemente, hacia otro universo. Así que, si sientes que estás en un agujero negro, no te rindas; hay una salida…”.

Es incuestionable la entereza con la que Stephen Hawking afrontó el agujero negro en el que se encontraba inmerso. Tanto es así, que esta situación no impidió que disfrutara de muchas actividades que le eran placenteras, como su participación en la canción “Talkin’ Hawkin” de Pink Floyd; la celebración de su cumpleaños viajando en un avión de la NASA; su participación en series televisivas como Star Trek, The Big Bang Theory, Los Simpson y más; además, formó parte del equipo de remo de la universidad de Oxford. Con lo anterior, consciente o inconscientemente, Stephen demostró a nivel espiritual que, a pesar de la gran fuerza que ejerce la gravedad dentro de un agujero negro, si es posible salir de él.

Existe una acentuada concomitancia entre el aspecto científico y espiritual en las obras de Hawking. Detenerse a analizar sus teorías más allá de su tono científico es descubrir que las mismas son fácilmente aplicables a la vida cotidiana; probablemente representan un estimulante para personas que, como él, enfrentaron con mucho valor sus limitaciones físicas.

Stephen Hawking, eminencia de la ciencia, y catalogado como el científico más famoso del mundo, tuvo un gran afán por crear conciencia en los niños diseñando obras para ellos, con el fin de que se adentraran paulatinamente en el mundo de la ciencia.

Pese a que, como el bien lo afirmaba, “no es necesario recurrir a ningún Dios para explicar el origen y la naturaleza del universo”, demostró que no existen límites en el universo para sublimar la vida en todas sus manifestaciones, porque los límites más dañinos son aquellos que se enarbolan en nuestras mentes.

Prominente genio, una persona que inspiró a millones de personas, logró con ingenio, humildad, generosidad y un gran sentido del humor que, entre muchas otras cosas, vislumbráramos una de sus mejores premisas: “Mira hacia las estrellas, no a tus pies”