Jueves, 28 mayo 2015 | 15:57h.

HRW exige acuerdos vinculantes para resolver la crisis de refugiados en Asia

HRW exige acuerdos vinculantes para resolver la crisis de refugiados en Asia

Bangkok, 28 may (EFE).- Human Rights Watch (HRW) exigió hoy acuerdos vinculantes a los países del Sudeste de Asia que mañana se reunirán en Bangkok para abordar la crisis de refugiados en la región, donde miles de rohinyás y bengalíes siguen a la deriva en el golfo de Bengala.

La organización reclamó que se permita el desembarco de los emigrantes “sin condiciones” y se garantice el acceso sin restricciones a las agencias de Naciones Unidas para proteger los derechos de los solicitantes de asilo.

También instó a los participantes del encuentro a presionar a Birmania (Myanmar) y Bangladesh, países de origen de los emigrantes y de los barcos que operan los traficantes, para que den pasos para poner fin a la discriminación de la minoría rohinyá.

“Los gobiernos de la región deberían trabajar con la ONU y otros para acordar soluciones vinculantes a esta tragedia humana, y no barrerlo bajo la alfombra como han estado haciendo durante años”, dijo el director para Asia de HRW, Brad Adams, en un comunicado.

“El fin de la violación de derechos humanos en los países de origen, Birmania y Bangladesh, debe ser correspondido por Tailandia, Malasia e Indonesia, con el apoyo de otros, con acción humanitaria para recibir y proteger a los refugiados que huyen de la persecución”, añadió.

En la reunión de Bangkok participarán representantes de 17 países: Afganistán, Australia, Bangladesh, Birmania, Camboya, India, Indonesia, Irán, Laos, Malasia, Nueva Zelanda, Pakistán, Papúa, Filipinas, Sri Lanka, Vietnam y Tailandia.

También habrá observadores de Estados Unidos y Suiza, y delegados de las agencias de Naciones Unidas para los refugiados, las migraciones y contra el crimen.

“Este encuentro regional solo tendrá éxito si cada gobierno se compromete a una operación efectiva de rescate, a cubrir las necesidades de protección de los refugiados, perseguir a los traficantes y a resolver las causas que llevan a esa gente desesperada a huir”, dijo Adams.

La reunión fue convocada por Tailandia tras el descubrimiento de campos clandestinos con fosas comunes en el sur del país, donde los traficantes retenían a los emigrantes en condiciones inhumanas.

El hallazgo inició una campaña contra el tráfico de personas en el país, donde unas 46 personas han sido detenidas, que provocó que miles de refugiados quedaran atrapados en barcos en alta mar tras ser abandonados por las mafias.

Unos 3.000 rohinyás y bengalíes han logrado desembarcar este mes en Malasia e Indonesia pero, según la ONU, unos 2.600 más están a la deriva en aguas del Sudeste Asiático en busca de un país que les acoja.

En los últimos 15 meses unas 88.000 personas han huido de la pobreza o persecución que sufren en Bangladesh y Birmania con el objetivo de llegar a Malasia, en un peligroso viaje por mar que pone a estos emigrantes en manos de las redes de tráfico.