Sábado, 24 marzo 2018 | 10:55h.

Eterna contienda entre periodismo y política

Natalí Restrepo

Las movilizaciones contra las políticas de gobierno y la desidia mediática causan preocupación. El comunicador político actual crea confusión ante la veracidad de sus argumentos, mismos que predefinen las estrategias de la comunicación política gubernamental. De ahí la necesidad de saber identificar tanto los modelos comunicativos eficaces como los que distan excesivamente de la ética comunicativa.

Más allá de constituir un modelo comunicativo eficaz para las oficinas de información de los organismos oficiales, es esencial tener claro todos y cada uno de los elementos que intervienen en dicha comunicación: gabinetes de prensa, portavoces, periodistas, medios de comunicación y audiencia, a nivel holístico componen la comunicación política sui géneris.

Paradójicamente, las estrategias comunicativas actuales, más que informar, desinforman. Tratar de dilucidar ahora los motivos del craso problema que hoy nos aqueja, nos lleva a enhebrar la historia de la comunicación social, obteniendo así como resultado un dilema atávico. Estructurados de manera distinta, pero con el mismo objetivo. Gobierno manipulando y estorbando al sector periodístico.

Del mismo modo, los medios de comunicación olvidaron que permitir a los poderes judicial, ejecutivo y legislativo manipular y ejercer presión, en pro de optimizar sus recursos, no constituye el camino que los conduce a la verdad. Han olvidado que más que representar un mecanismo comunicativo, son el cuarto poder. Cuarto poder inconmensurable, un poder que mueve el mundo, un poder que, desafortunadamente, se enarbola con veleidad y favoreciendo al poder.

Es una contradicción que los periodistas de antaño hayan realizado una labor exquisita. Por citar un ejemplo, los trabajos realizados por Ryszard Kapuscinski distan mucho del trabajo actual del gatekeeper. En épocas en las que no se contaba con las herramientas de las que hoy hacemos uso, la labor periodística era impecable y se desarrollaba desde el núcleo de la noticia. Hoy simplemente es casi un acto proscrito.

El periodismo de fuentes como nuevo modelo comunicativo representa quizá una solución ante la pluralidad de inconvenientes, todos ellos, producto de la falta de especialización y formación integral del periodista. El gabinete de prensa no puede ser sólo el punto de conexión entre fuente y periodista. La labor del periodista debe realizarse desde la honestidad y la ética; de esta manera, juntos podremos combatir la manipulación mediática, la presión y el soborno gubernamental.

“Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante” Riszard Kapuscinski