Jueves, 28 agosto 2014 | 16:29h.

El nuevo arzobispo de Madrid confiesa que sintió miedo ante su nombramiento

El nuevo arzobispo de Madrid confiesa que sintió miedo ante su nombramiento

Valencia, 28 ago (EFE).- El nuevo arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha confesado que sintió miedo al recibir la noticia de su nombramiento porque, aunque lleva “toda la vida con maletas, se siente miedo a un sitio nuevo”.

Osoro, en rueda de prensa tras el anuncio de su nombramiento, ha reconocido que también se preguntaba cómo no iba a tener miedo “a algo nuevo, a algo grande”.

Ha agradecido al papa Francisco la fe que ha depositado en él y ha asegurado que aportará a la sede matritense lo que el papa les ha pedido que aporten a la iglesia, “entrega y anuncio del Señor con la vida, no solo con palabras”.

El arzobispo, natural de Cantabria, ha asegurado que se considera “un obispo más” que intentará hacer en Madrid “lo mismo que ha hecho en Valencia” y que su vida “es para todos, no solo para los creyentes”.

Osoro ha calificado a Francisco como “un ejemplo de pobreza evangélica y aproximación sincera con los hombres” y ha asegurado que irá a Madrid con la ropa que tiene, muchos libros para “seguir trabajando, estudiando y anunciando el evangelio”, y “muy poquitos euros en la cuenta” donde recibe 1.010″ cada mes.

A preguntas de los periodistas, el arzobispo ha afirmado que este cambio “no es un entrenamiento para la presidencia de la conferencia episcopal” y que no se ve como cardenal, porque no cree “que tenga las capacidades para ser más cosas”. “No es bueno que uno haga muchas cosas”, ha agregado.

El hasta ahora arzobispo de Valencia ha lamentado dejar el itinerario de reforma de la iglesia valenciana, que se interesaba en lo que realmente necesitan los cristianos.

Sobre su futuro trabajo en Madrid ha afirmado que todavía no tiene ningún plan y “si diera un programa mentiría” porque todavía no conoce a los sacerdotes.

El arzobispo de Madrid ha afirmado que de Valencia se lleva “todo”, “la vida de un pueblo” que le han regalado, y que “el Carlos Osoro que vino y se marcha no es el mismo”.

Sobre el legado que recibe en Madrid del antiguo arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, Osoro ha declarado que “en la iglesia no hay cuenta de resultados” para conocer los fieles con los que cuenta, pero que en la archidiócesis de Madrid Antonio María Rouco “ha realizado muchas cosas, las que se ven, y muchas que no se ven”.

Acerca de su legado en Valencia, ha asegurado que sólo ha pretendido estar con todos, y que si ha conseguido “agrandar el corazón a alguien, bendito sea dios”.