Martes, 20 enero 2015 | 14:43h.

El electricista asiste cabizbajo al proyectado del vídeo de su confesión

El electricista asiste cabizbajo al proyectado del vídeo de su confesión

Santiago de Compostela, 20 ene (EFE).- El electricista Manuel Fernández Castiñeiras asiste, con la vista fija en el suelo, al proyectado de la grabación que muestra cómo en 2012 confesó al juez instructor José Antonio Vázquez Taín que él había robado el Códice Calixtino, una joya literaria que, según dijo hoy, jamás ha visto.

No obstante, en ese interrogatorio inicial indicó al magistrado que se había llevado el valioso manuscrito para que “no se estropease” y que el mecanismo para hacerse con él le resultó muy sencillo, porque “vi la puerta abierta, aproveché la ocasión y lo cogí” del lugar de la Catedral en el que estaba custodiado.

Vázquez Taín le hace ver que él, aún siendo juez y considerando que está bien pagado, no puede mantener cuatro casas, ni levantándose como Fernández Castiñeiras a las siete de la mañana, así como tampoco podría justificar poseer casi dos millones de euros.

Fernández Castiñeiras le dijo en ese momento que trabajó mucho durante años, prestando sus servicios para el templo gallego, y que es “tan humilde” con dinero como sin él.

En el momento de su arresto, este electricista llevaba ocho mil euros encima.