Viernes, 29 junio 2018 | 12:50h.

Cuarenta años del programa Liderazgo Táctico de la OTAN

Miguel Hernández
Fotos de Juana Gómez de Castro

El pasado 12 de mayo, en la Base Aérea de Albacete, donde tiene su sede actualmente, el TLP (Tactical Leadership Programme) de la OTAN cumplía su 40º aniversario con una ceremonia militar y una jornada de puertas abiertas al público, que pudo ver de cerca aviones y material, además de disfrutar de una exhibición aérea en la que participaron aviones de varias nacionalidades.

Historia del TLP

El TLP nació en 1978 como una necesidad, dentro de la OTAN, de potenciar las operaciones aéreas tácticas entre fuerzas aéreas de distintas nacionalidades. Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Países Bajos y Reino Unido fueron los primeros países adheridos al programa, cuya primera sede estuvo en la Base Aérea de Fürstenfeldbruck (Alemania). En su fundación los cursos constaban de seminarios que duraban dos semanas, en los que tripulaciones expertas intercambiaban conocimientos y experiencias. En 1979 la sede cambió a la Base Aérea de Jever, también en Alemania, añadiéndose una fase de vuelo y ampliando su duración a cuatro semanas. En los diez años siguientes se realizaron 71 cursos y se graduaron casi 2.000 pilotos y personal de mantenimiento.

En 1989 el programa se traslada a Florennes (Bélgica), reestructurándose en tres grupos de instrucción: Vuelo, Estudios y Doctrina. En 1996 se incorporaron Dinamarca e Italia; Canadá abandonó el programa como miembro pero mantuvo su oficial de enlace y siguió participando en los cursos. En enero de 2002 el TLP pasó a ser una unidad de apoyo al Cuartel General Aliado en Europa y España se integró en el programa y en 2009 se incorpora Grecia y, de forma definitiva, Francia.

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España, sede del TLP

En 2003 España presentó su candidatura como sede del TLP, poniendo en valor factores tan determinantes como la amplitud del espacio aéreo, que se traduce en diversos escenarios de operaciones, así como su meteorología y las condiciones logísticas. De esta forma, a partir de octubre de 2009, la Base Aérea de Albacete es la sede del TLP, iniciando oficialmente los cursos el 4 de noviembre de ese año.

Formación en el TLP

Los cursos están divididos en dos grupos: vuelo y academia y doctrina.

Los cursos de vuelo tienen como objetivo mejorar las capacidades de liderazgo táctico y su aplicación al mando de formaciones; mejorar la cooperación táctica dentro de las fuerzas aéreas de la OTAN, al operar con unidades de capacidades y tácticas diferentes; y la práctica y validación de nuevos conceptos de empleo táctico de unidades aéreas.

Se realizan seis cursos anuales de cuatro semanas cada uno, participando una media de 24 aeronaves de diferentes tipos, con personal de vuelo y mantenimiento. Los vuelos proporcionan entrenamientos realistas en diferentes escenarios, sobre tierra como sobre el mar, incluyendo vuelos de largas distancias en los que se utiliza el reabastecimiento en vuelo, una operación que se ha demostrado fundamental en los diferentes conflictos en los que ha participado la OTAN. Estas operaciones fomentan planteamientos diferentes de las misiones y la estrecha colaboración entre los diferentes países.

El Coronel Villar, jefe del TLP.

El Coronel Villar, jefe del TLP.

Los cursos académicos proporcionan conocimientos sobre doctrinas y tácticas en el conocimiento y empleo de armamento, amenazas, operaciones aéreas ofensivas y defensivas y coordinación en el campo de batalla. También el conocimiento común de las tácticas de la OTAN, examinar conceptos de empleo táctico, proponiendo áreas de mejora, y desarrollar doctrinas para el despliegue de unidades y sistemas de armas. El grupo académico está formado por especialistas en operaciones aéreas defensivas y ofensivas, guerra electrónica y CSAR (Búsqueda y Rescate en Combate), graduándose cada año unos 500 alumnos que, durante el periodo del TLP, participan y colaboran activamente con el grupo de vuelo.

El TLP en cifras

Desde 1978 se han graduado casi 6.000 pilotos en 206 cursos de vuelo. Junto a las diez naciones que forman permanentemente el TLP, otras fuerzas aéreas occidentales han participado en este programa, ampliando conocimientos sobre armas y tácticas.

Desde 2009 en Albacete se han desarrollado 28 cursos de vuelo, con un total de 10.335 misiones que han supuesto 16.938 horas de vuelo, graduándose 988 pilotos de la OTAN; los cursos académicos han sido 106 y se han graduado 2.952 alumnos. Por lo que respecta a la participación española se han graduado 498 militares, de los que 90 son pilotos de caza.

Exhibición aérea

Para celebrar este aniversario el TLP organizó una jornada de puertas abiertas para el público, que comenzó tras una ceremonia castrense en la que mandos de la OTAN y TLP destacaron la historia y el prestigio del programa y la importancia de la colaboración entre las fuerzas aéreas de la Alianza para mantener la seguridad en los cielos de Europa, así como la acogida que Albacete ha brindado al personal y alumnos del TLP.

Tras la ceremonia se abrieron las puertas y los visitantes disfrutaron primero de varios aviones en exhibición estática, entre los que destacaban los Tornado y Eurofighter de la RAF (Reino Unido), Tornado de la Luftwaffe (Alemania), F-16 de la US Air Force, Tornado y AMX de la Aeronáutica Militare (Italia) y un C-295, de fabricación española, perteneciente a la Fuerza Aérea Polaca. Por parte española, F-18, C-101, F-5 y Eurofighter del Ejército del Aire y Harrier de la Armada.

F-18 conmemorativo del 30º aniversario del Ala 15.

F-18 conmemorativo del 30º aniversario del Ala 15.

Durante la mañana algunos aviones realizaron vuelos mostrando sus habilidades. El piloto del F-18del Ala 15 del Ejército del Aire mostró que el avión, a pesar de sus treinta años de servicio, posee una gran capacidad de maniobra y que sus tripulantes han adquirido un nivel excepcional en el dominio del avión, que les permiten cumplir perfectamente su misión. Le siguió una pareja de Mirage 2000D franceses, que impresionaron por su capacidad para volar en formación tan cerrada que, en ocasiones, parecían estar unidos físicamente, dejando bellas estampas en el cielo que quedaron en la retina de los espectadores y en las cámaras de los spotters. El Rafale, que sirve en la fuerza aérea y la marina francesas, tomó el relevo a sus compañeros, dejando sobre el cielo albaceteño una demostración de sus características de vuelo, volando a continuación un Mig-29, de fabricación rusa, de la fuerza aérea polaca. A continuación volvía el turno de las aeronaves españolas, iniciando el Harrier de la Armada una gran demostración de su maniobrabilidad, velocidad y capacidad para permanecer estático en el aire gracias a sus toberas orientables, capacidad que le otorga en combate una alta y sorprendente agilidad. Para cerrar la jornada de vuelos un Eurofighter del Ala 14 de la Base Aérea de Albacete, los anfitriones, realizó una demostración que evidencia la muy óptima evolución del avión y la alta capacitación que sus tripulaciones han alcanzado en el poco tiempo que la unidad lleva operando este avión, tras la retirada del Mirage F-1.

Esta jornada fue una gran oportunidad para los albaceteños y para todos los entusiastas de la aviación de conocer parte del trabajo realizado por las unidades aéreas de la OTAN, cuyo objetivo es mantener la seguridad en los cielos de Europa.

Eurofighter aparcado.

Eurofighter aparcado.

Eurofighter a cuchillo.

Eurofighter a cuchillo.

Cola de un Eurofighter del Ala 14.

Cola de un Eurofighter del Ala 14.

Piloto de un Eurofighter de la Fuerza Aérea Española.

Piloto de un Eurofighter de la Fuerza Aérea Española.

Un Harrier de la Fuerza Aérea Española, capaz de aterrizaje y despegue vertical.

Un Harrier de la Armada Española, capaz de aterrizaje y despegue vertical.

MiG-29 de la Fuerza Aérea Polaca.

MiG-29 polaco.

MiG-29 polaco.

Rafale de la Fuerza Aérea Francesa preparándose para despegar.

Rafale de la Fuerza Aérea Francesa preparándose para despegar.

Tornado de la Luftwaffe alemana.

Tornado de la Luftwaffe alemana.