Jueves, 23 abril 2015 | 19:35h.

Cruz Roja: la solución a la inmigración es la intervención humanitaria en Libia

Cruz Roja: la solución a la inmigración es la intervención humanitaria en Libia

Roma, 23 abr (EFE).- El presidente de la Cruz Roja en Sicilia, Rosario Valastro, consideró hoy que la solución al problema de la inmigración en el mar Mediterráneo pasa por realizar una intervención humanitaria en Libia para evitar más muertes.

“La solución es que la comunidad internacional realice una intervención humanitaria en Libia para entender cómo hacer para prevenir las causas de la inmigración y evitar más muertes”, afirmó Valastro en una entrevista con Efe.

Para Valastro, Libia actualmente está sumida en una “situación dramática”, donde miles de personas “viven en condiciones inhumanas” y “son explotados o víctimas de violencia”.

El presidente de la Cruz Roja siciliana lamentó el elevado número de inmigrantes que llegan cada día a las costas italianas y aseguró que obviamente no emprenden un viaje de placer, sino que “escapan de una guerra” o “se ven obligados a salir de Libia”.

“Lo que nos cuentan muchos refugiados que desembarcan cada día es que se ven obligados a salir de Libia en esas barcazas. O escapan de la guerra. En ningún caso se trata de una decisión por gusto, sino que se ven llevados a estos viajes en condiciones inhumanas”, relató.

Nacido en Catania (Sicilia) en julio de 1974, Valastro explicó que normalmente los inmigrantes que son socorridos cada día en las aguas del Canal de Sicilia parten desde Libia, pero proceden de diversos países de África: “Somalia, Eritrea, Gambia…”.

Para Valastro, la solución no está en impedirles que salgan desde Libia, “porque es cierto que no morirán en el mar, pero posiblemente sean asesinados” en este país.

“La solución para salvar vidas es activar los corredores humanitarios para que las personas que escapan de la guerra, de la violencia, hagan un viaje seguro y no se pongan a la merced de traficantes de seres humanos con los que atraviesan el mar de forma peligrosa”, sentenció.

Merecedor de la medalla de plata al mérito de la Cruz Roja en 2003, Valastro ayuda diariamente a los cientos de inmigrantes que son desembarcados de naves de la Guardia Costera y de la Marina Militar italiana en los puertos de Sicilia.

Por ello ha podido ver y conversar con algunos de los 28 supervivientes del reciente naufragio frente a las costas libias donde se cree que cerca de 850 personas podrían haber perdido la vida.

“Les hemos visto y les hemos podido escuchar las pocas palabras que querían decirnos porque estaban verdaderamente traumatizados con el viaje. Si ya de por sí los refugiados que llegan vienen desesperados, estos venían aún peor”, afirmó.

Y añadió: “En estos momentos se están recuperando poco a poco. Disponen de toda la asistencia médica que necesitan, están comiendo y poco a poco están recuperando las fuerzas”.

Valastro detalló el proceso que viven los refugiados que llegan a Italia: primero, dijo, “se someten a un reconocimiento médico de primera asistencia en el que se les determina si necesitan ser trasladados a hospitales o si precisan medicinas”.

Posteriormente, reciben agua, comida, ropa y productos de higiene para cubrir sus necesidades primarias.

Además, ilustró, se les intenta “poner en contacto con familiares que puedan tener, en caso de que esperen a alguien o que alguien les esté buscando”.

Este proceso no dura demasiado tiempo, contó Valastro, pues “de inmediato son trasladados en autobuses a centros de acogida”, donde permanecen “el tiempo necesario”.

Pero los centros de acogida de las zonas del sur de Italia como Sicilia, Lampedusa o Campania “están colapsados”, por lo que a veces son transferidos a centros de acogida de otras zonas del país.

Ya más adelante, cuando se encuentren en buenas condiciones, iniciarán los trámites para solicitar asilo en Italia o en otros países de Europa.

Su petición será estudiada por las autoridades de aquellos estados que la confirmarán o la denegarán en un periodo que depende de cada país.

Por Laura Serrano-Conde