Miércoles, 24 septiembre 2014 | 20:49h.

Cristino Álvarez, "Caius Apicius", ya es académico de la Real de Gastronomía

Cristino Álvarez, "Caius Apicius", ya es académico de la Real de Gastronomía

Madrid, 24 sep (EFE).- El periodista gastronómico Cristino Álvarez, que en la Agencia Efe firma sus crónicas bajo el pseudónimo de “Caius Apicius” es desde hoy miembro de la Real Academia de Gastronomía, tras leer esta tarde su discurso de ingreso en la institución.

Gallego de La Coruña, Cristino Álvarez está en posesión de numerosos premios y distinciones, como el Nacional de Gastronomía, que recibió en 1991, es miembro de la Academia Galega de Gastronomía, autor una docena de libros e infinidad de artículos periodísticos relacionados con el mundo de los fogones.

En su discurso, el nuevo académico ha reconocido que, aunque en el bachillerato se vio “empujado”, por razones familiares, a elegir Ciencias, su alma “siempre ha sido de Letras”, y ha admitido su gusto por “el mundo de los sueños” y la historia, y dentro de ella por las leyendas.

De ahí, ha dicho, que el propio título de la charla haga alusión a “dos maravillosas leyendas”: la del vino y la del Camino de Santiago.

Para el periodista gastronómico, “pocas cosas hay más tradicionales que las leyendas”, y la del Camino de Santiago “no empobrece al propio Camino: le da más magia, la acerca”.

En su discurso, ha recordado que el siglo IX un monje llamado Pelayo descubrió lo que consideró el sepulcro del apóstol Santiago el Mayor, hallazgo tomado por el rey de Asturias Alfonso II como “un regalo insospechado” que podría alzarse como estandarte en la guerra contra los musulmanes durante la Reconquista.

“Así empezó la cristianización de un Camino” que -ha recordado- prosperó en la Edad Media, al que pusieron “algo de orden” los cistercienses, con la Orden de San Benito, modificada por Bernardo de Claraval, “al que se le supone conocimientos y amor al vino: era borgoñón”.

En su opinión, “algo tuvieron que ver los monjes negros con los vinos del Camino”, entre otros motivos porque fueron monjes “quienes en tiempos bárbaros conservaron los conocimientos vitivinícolas”.

Álvarez ha recordado que en todas las culturas el vino “es un regalo de los dioses” y que ya en el siglo XII en el “Liber Peregrinationis”, incluido en el Códice Calixtino, su autor, Aymeric Picaud, hace una guía “bastante completa” del Camino en la que incluye “muy interesantes datos sobre los vinos”.

Para el nuevo académico, los vinos de la “anterior época de gloria” del Camino hoy día “nos resultarían imbebibles” y ha precisado que actualmente en España “se hacen mejores vinos de los que se han hecho desde los romanos o los fenicios”.

“Un Camino de magníficos vinos en nuestros días”, ha concluido el periodista en su intervención, quien ha añadido que hoy el “exigente caballero” de Picaud “llenaría su calabaza” en las bodegas que jalonan su recorrido “con vino etiquetado y con Denominación de Origen. Como debe ser”, porque -ha dicho- “con pan y vino se anda el camino”.

Álvarez fue presentado por el actor y también académico Juan Echanove, quien hizo un compendio de los principales valores del periodista.

“Ha tenido la inteligencia de ser amigo de todos y enemigo de nadie”, “ha hecho del buen vivir una forma de vida” y ha sido capaz de convertir “las mesas en puntos de encuentro”, destacó Echanove sobre el nuevo académico.

Alvárez no solo “ha sabido sobrevivir a un país y una profesión en la que es norma el tiro al blanco” si no que cuando “escribe de lo que sabe lo hace con pasión”.

Al inicio del acto, el presidente de la Real Academia de Gastronomía, Rafael Ansón, ha anunciado la próxima creación del Observatorio Europeo de Gastronomía.

Cristino Álvarez, nacido en 1947, comenzó en trabajar en la Agencia Efe en 1974, donde realizó toda su carrera profesional hasta la jubilación, aunque sigue colaborando dos veces en semanas con sus crónicas firmadas por “Caius Apicius”, que se publican en más de un centenar de medios de todo el mundo.