Lunes, 05 marzo 2018 | 10:00h.

Astrofotografía: El cielo al alcance de la cámara

Miguel Hernández

La fotografía es una de las aficiones más gratificantes a las que nos podemos enganchar. El auge de las cámaras digitales, su desarrollo y reducción de precio ha tenido mucho que ver en poner una cámara al alcance de cualquiera. Atrás ha quedado el carrete, aunque aún hay quienes nos resistimos a abandonar una escuela en la que la incertidumbre daba paso a la frustración y la alegría al mismo tiempo al revelar el film.

Para los aficionados a la fotografía uno de los mayores retos es tomar imágenes nocturnas o con poca luz. ¿Y quien no ha deseado, en una noche de verano sin luna, mirando al cielo y observando una miríada de estrellas, constelaciones y la increíble vía láctea, poder capturar esa estampa en una imagen? Hacer una foto del cielo no es fácil, pero tampoco es tan complicado si disponemos de un equipo mínimo, un lugar alejado de la ciudad y la contaminación lumínica y grandes dosis de paciencia, así como conocer unos conceptos fotográficos como ISO, apertura, velocidad y su relación. Por cierto, para estas noches de cielo y fotos es aconsejable, aunque no imprescindible, unos prismáticos para ver con más detalles el cielo mientras nuestra cámara hace las fotos; una linterna (mejor con filtro o luz roja); compañía con quien compartir vista, trabajo (cambio de baterías, objetivos, toma de tiempos, cargar con el equipo…) y un termo con café o infusiones que nos ayuden a mitigar el rigor de las temperaturas.

La elección del lugar es determinante para el resultado de nuestra sesión de lo que se llama astrofotografía, debiendo ser un lugar alejado de núcleos urbanos, especialmente ciudades. El resplandor de éstas puede llegar a muchos kilómetros de distancia y a una altura considerable, por lo que el éxito de nuestra sesión puede verse comprometido si el lugar elegido no estuviera a una distancia suficiente de fuentes de luz artificial.

El equipo también es fundamental a la hora de obtener buenas imágenes, especialmente porque la rotación terrestre hace que el cielo “se mueva”, por lo que para determinadas fotos eso será un factor negativo, aunque para otro tipo de fotos, como son las llamadas circumpolares, será una ventaja. Por lo que partiremos de la base de utilizar cámaras réflex con posición “B”, cable disparador y trípode, un equipo sencillo y asequible. Las llamadas cámaras “bridge” pueden dar resultados mínimos pero su tiempo de exposición suele ser limitado y el ruido excesivo en largas exposiciones, por lo que no las consideraremos en estos primeros pasos.

Así que para empezar debemos enfrentarnos a esos conceptos básicos, ampliables a otros muchos cuando se tiene algo de experiencia y curiosidad, que nos ayudarán a obtener las imágenes que deseamos.

ISO
Es la sensibilidad con la que vamos a recibir la luz en la cámara. A más ISO (ASA en los carretes) nos entrará más luz en la cámara y podremos realizar la foto en menos tiempo, deteniendo el movimiento del cielo. Como contrapartida una alta ISO da más ruido (grano en los carretes) a la foto. El ruido son pixeles aleatorios que, debido a la falta de luz, son erróneos y se evidencian en la reproducción y las ampliaciones.

Apertura del diafragmaEl diafragma, al abrirse, deja pasar la luz según la abertura que le demos. Cuanto más baja sea más luz entrará al sensor de la cámara, menos tiempo necesitaremos que esté abierto y podremos obtener una instantánea con las estrellas “en su sitio”.

Velocidad/Tiempo de apertura
A más velocidad los objetos aparecen detenidos. En el caso que nos ocupa vamos a utilizar valores de velocidad muy bajos (segundos o minutos).

Estos tres conceptos básicos (hay algunos más a comentar, pero esto es lo básico para empezar), combinados con paciencia y experiencia, nos darán los resultados óptimos según el equipo que tengamos, que además debemos complementar con los siguientes elementos.

Objetivos
Debemos aplicar lo que se llama grandes angulares o distancias focales cortas (no más de 50 mm) para tener amplitud de campo, es decir, cubrir la mayor parte del cielo posible. Si bien es importante que tengan gran diámetro, es más importante que su apertura sea 1,4 o 2,8, aunque los habituales y más asequibles en los equipos de aficionados sean 3,5.

Baterías
Imprescindible llevar siempre una o dos baterías de repuesto y, siempre que sea posible, un cargador que se pueda acoplar al coche. Puedo asegurar que no hay nada más frustrante que, cuando se ha tomado la medida a la luz y se empiezan a obtener resultados aceptables, las baterías se agotan y se acaba abruptamente la sesión, especialmente en ambientes muy fríos.

Cable disparador / Mando a distancia
Es fundamental para exposiciones mayores de 30 segundos, que es la velocidad mínima que da la cámara y que suele ser insuficiente para captar la luz que necesitamos para captar el cielo. El cable tiene un botón para activar la cámara de forma instantánea y un bloqueo para mantener abierto el diafragma por tiempo prolongado. En algunas cámaras se sustituye por un mando a distancia que activa la cámara con una pulsación y con otra concluye la instantánea.

Trípode
Hay trípodes de todas las gamas de precio, pero hemos de tener en cuenta el peso de la cámara y comprar uno que nos asegure estabilidad. La mayoría de los que hay en el mercado puede valernos pero siempre es mejor gastar un poco más y comprar uno que tenga la posibilidad de intercambiar tipos de cabezal.

Linterna de luz roja
Para cambios de parámetros, objetivos o manipulación de la cámara, la luz roja evita que nuestros ojos se deslumbren y sufran los cambios bruscos de luz que con una linterna normal. En todo caso, una pequeña linterna de led será útil, incluso si queremos llevar un mapa estelar para identificar la posición de las constelaciones y la Vía Láctea.

Elección del jugar
Debemos elegir con cuidado el lugar. En primer lugar lejos de ciudad y contaminación lumínica. Facilidad para aparcar o cercanía al lugar donde haremos la sesión. Además, es aconsejable que sea una zona lo más plana y amplia posible, que nos proporcione libertad de movimientos, sin el peligro de sufrir un percance y poder movernos con libertad sin interferir en el campo de la toma.

Compañeros/colaboradores
Tan importante como el equipo es no ir sólo. Ya sea por la ayuda, por compartir la afición o disfrutar de una tranquila conversación, es importante no ir sólo para que, en caso de un percance o necesidad, podamos contar con alguien que nos ayude. Por descontado, llevar móvil cargado y a punto; y ropa de abrigo y un termo ya que, incluso en verano y dependiendo del lugar elegido, podemos estar expuestos a bajas temperaturas.

Una vez que tenemos todos estos elementos bajo nuestro control es el momento de empezar a disfrutar…

Descripción de fotografías

Ninguna de las siguientes fotografías se han retocado o procesado, se presentan tal y como se han descargado de la máquina. Todas realizadas con un objetivo 18-200.

FOTO_1_MHF_2359_39975_

Esta foto demuestra el problema de la contaminación lumínica. Enfocada hacia el oeste, se aprecia en primer término las luces de Santa María de la Alameda (Madrid) y, tras el horizonte, la luz de la ciudad de Ávila. El color amarillento es producto del tipo de luz que alumbra las poblaciones.

FOTO_2_MHF_2379_39995

En esta foto, orientada al noreste, se aprecia la constelación de Casiopea. Aun con poca luz (el diafragma se ha cerrado a 8) se aprecia la contaminación lumínica, reflejada en las nubes, proveniente de la zona urbanizada de la sierra oeste de Madrid.

FOTO_3_MHF_2380_39996

La misma zona, tomada un minuto después. La misma velocidad pero el diafragma mucho más abierto.

FOTO_4_MHF_03880MHF_3030

Orientada al sur, se aprecia la Vía Láctea y las luces de poblaciones cercanas como Robledo de Chavela, las Navas del Rey o San Martín de Valdeiglesias.

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Igual que la anterior pero cerrando un punto más el diafragma (4.8), por lo que la Vía Láctea se aprecia un poco mejor.

FOTO_6_MHF_03883MHF_3033

FOTO_7_MHF_03885MHF_3035

Desde el mismo lugar y orientación que 4 y 5, con la misma diferencia en la apertura de diafragma, pero en vertical. Cuanto más tiempo empleamos en hacer la foto, las estrellas dejan de ser puntos para evidenciar el movimiento de rotación de la Tierra.

FOTO_8_MHF_03908MHF_3060

Otra vez enfocada al noreste, se puede apreciar claramente, en la parte izquierda de la foto, la constelación de Casiopea, en forma de W (diafragma 8).

FOTO_9_MHF_03909MHF_3061

La misma foto, con el diafragma a 3.5, se ven muchos más cuerpos celestes. Casiopea ya no está tan definida pero se aprecia, en el centro, con un tenue resplandor a su alrededor, la galaxia de Andrómeda (M31).

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Tras 10 segundos de exposición, la Osa Mayor queda definida sobre la montaña.

FOTO_11_MHF_03903MHF_3053

Tras poco más de 17 minutos esta foto muestra como la Estrella Polar, norte astronómico y centro del cielo nocturno, y el movimiento de las estrellas a su alrededor. En la parte inferior de la imagen una estrella fugaz.

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Orientada al este, poco antes del amanecer, se aprecia la constelación de Orión. En la parte inferior el llamado cinturón de Orión y, más arriba, los cúmulos estelares de las Híades y las Pléyades.

Tabla