Domingo, 30 agosto 2015 | 20:16h.

Al menos 750 hectáreas quemadas el fin de semana en una oleada de incendios en Ourense

Al menos 750 hectáreas quemadas el fin de semana en una oleada de incendios en Ourense

Ourense, 30 ago (EFE).- La ola de incendios forestales registrada el fin de semana en diversos puntos de la provincia de Ourense ha quemado al menos unas 750 hectáreas, según cálculos a las 14:00 horas de la Consellería de Medio Rural.

Al menos una veintena de fuegos, varios de los cuales permanecen activos en diferentes municipios, han movilizado a cientos de profesionales, equipos terrestre y aéreos, y han mantenido en vilo a la población de varias localidades, especialmente en Cudeiro, en las afueras de Ourense, y en Cualedro, cerca de Verín, ante el peligro de que las llamas alcanzaran viviendas habitadas.

Las altas temperaturas registradas el sábado y la sequedad del terreno han contribuido a la proliferación de numerosos fuegos, cuyo origen todavía se desconoce, aunque hay sospechas de que varios podrían haber sido provocados.

Entre los incendios de mayor preocupación figura el registrado en el municipio de Cualedro, cercano a la frontera hispano-portuguesa, en el que la Xunta ha activado hoy medidas preventivas ante el peligro de que las llamas puedan alcanzar viviendas habitadas.

El citado departamento de la Xunta declaró hoy a las 15:16 horas la denominada “situación 2” de riesgo en esa zona, después de detectar ese incendio unas tres horas antes en las que quemó unas 140 hectáreas en la parroquia de Lucenza y aún permanece activo.

Esa situación de emergencia se declara cuando el fuego “puede afectar a la población y a bienes no forestales”, por lo que es necesario “adoptar inmediatamente medidas de protección y socorro”, subraya la Xunta.

Una medida similar fue adoptada la tarde de ayer en el incendio registrado en Cudeiro, una parroquia del municipio de Ourense, por peligro de que las llamas alcanzaron núcleos urbanos.

Ese incendio, detectado a las 16:10 horas de ayer ha quedado controlado a las 02:00 horas de esta madrugada tras quemar unas 55 hectáreas de monte raso.

A causa del humo, los efectivos de seguridad tuvieron que cortar temporalmente al tráfico la carretera y desalojar, como medida preventiva, a los habitantes de una vivienda en la que residían personas de edad avanzada.

Entre los incendios de mayor extensión destaca el detectado a las 15:30 horas de ayer en una zona de Cernado, en el municipio de Manzaneda, que fue controlado esta mañana a las 7:51 horas pero que ha quemado unas 250 hectáreas de terreno situado en una área de la Red Natura de protección medioambiental europea, según datos aún provisionales.

El alcalde de Manzaneda, Davide Rodríguez, aseguró hoy a Efe que aunque “el fuego no supuso un peligro real” para las viviendas, llegó a proximidad de cinco núcleos de población.

Rodríguez expresó su convencimiento “casi al cien por cien” de que ese fuego “fue intencionado”.

Un concejal de esta localidad, que ayudaba a los servicios de extinción con el traslado de dos camiones cargados de agua, tuvo que ser trasladado al centro médico de Trives tras resultar afectado por “inhalación de humo”.

La mayoría de focos se detectaron durante la tarde de ayer, obligando a movilizar medios aéreos y terrestres a diversos puntos, lo que mantuvo muy preocupada a la población de numerosas localidades.

Aún permanece activo otro fuego detectado a las 14:13 horas de ayer en Pradocabalos, una parroquia del municipio de Viana do Bolo, y que ya ha arrasado más de 200 hectáreas.

En el mismo municipio orensano quedó controlado a las 23:41 horas de ayer otro foco en la parroquia de Pexeiros, tras quemar unas 70 hectáreas de pinares y castaños en unas diez horas, según fuentes municipales.

El alcalde de Viana do Bolo, Andrés Montesinos, indicó que una decena de residentes de la localidad de Castro “tuvieron que ser desalojados” ante la proximidad del fuego a viviendas, que era visible desde el vecino municipio de A Gudiña.

También en el municipio de O Barco de Valdeorras ardieron ayer otras 20 hectáreas en la parroquia de Santiagoso, donde un bombero forestal que participaba en las labores de extinción tuvo que ser evacuado y hospitalizado por “inhalación de humo”, aunque se encuentra fuera de peligro.