Viernes, 01 mayo 2015 | 7:20h.

AI condena "abusiva" represión policial a protesta de profesores en Brasil

AI condena "abusiva" represión policial a protesta de profesores en Brasil

Río de Janeiro, 30 abr (EFE).- Amnistía Internacional (AI) condenó hoy la represión policial a una protesta de profesores ocurrida el miércoles en la ciudad brasileña de Curitiba, capital de Paraná (sur), en la que resultaron heridas cerca de 200 personas.

La ONG criticó el “uso desproporcionado” de la fuerza y el “uso abusivo” de armas no letales como balas de goma, gas lacrimógeno, spray de pimienta, chorros de agua y perros, que mordieron a los manifestantes y a algunos periodistas.

El director ejecutivo de AI en Brasil, Atila Roque, pidió una investigación rápida e independiente y demandó que se responsabilice a las autoridades que dieron la orden de reprimir la manifestación.

“La Policía no actúa por cuenta propia y las declaraciones de las autoridades muestran que, para el Gobierno (del estado de Paraná), la acción policial fue adecuada. Esto es una agresión a la libertad de expresión y al derecho de manifestación pacífica”, afirmó Roque en un comunicado.

Según Amnistía Internacional, 17 policías fueron arrestados por haber rechazado participar en la represión de la manifestación, pero esta información fue negada por una portavoz de la Secretaría de Seguridad de Paraná.

La manifestación de los profesores congregó a cerca de 20.000 personas en el centro de Curitiba y fue convocada en protesta contra la modificación de las reglas de jubilación del sector.

El Gobierno de Paraná responsabilizó de los disturbios a manifestantes “radicales”, enmascarados y armados con piedras, palos, barras de hierro y cócteles molotov, que supuestamente se infiltraron en la protesta para cometer actos de vandalismo.

La Policía arrestó a trece manifestantes, algunos de ellos supuestamente relacionados con actos violentos cometidos en otras protestas y todos ellos fueron puestos en libertad después de firmar una declaración de responsabilidad.

Cerca de 200 personas resultaron heridas y 65 de ellas tuvieron que recibir atención médica en hospitales, de los que 21 son policías y 44 manifestantes, según la Secretaría de Seguridad Pública.

El Gobierno regional anunció la apertura de una investigación de la conducta de los agentes que participaron en la represión.