Caracas, 1 jun (EFE).- En una nación golpeada por una crisis de abastecimiento de alimentos básicos y medicinas, así como por una oleada de protestas que ha dejado al menos 60 muertos, los triunfos de la Vinotinto en el mundial de fútbol Sub'20 de Corea del Sur se han convertido en "aire fresco" para los venezolanos.