Lunes, 03 abril 2017 | 21:39h.

Los niños estrella

Los niños estrella

Hoy en día los niños que son utilizados para diferentes tipos de programación en la televisión, son como un recurso para aumentar audiencia. Por otro lado, son parte de la publicidad que nos influye en diferentes marcas. En este artículo, podemos encontrar diferentes ejemplos del uso de los niños por los medios de comunicación y además nos argumentan cuáles son sus ventajas y sus desventajas.

Cada vez es más frecuente encontrar versiones infantiles de programas en nuestras pantallas televisivas; MasterChef Junior, La Voz Kids, Menudas Estrellas…

Con el nivel de audiencia que adquieren de estos programas podemos asegurar que disfrutamos con la presencia de niños en televisión, además al público le gusta y es muy rentable.

”Los pequeños tienen esa autenticidad, espontaneidad y naturalidad que los adultos envidiamos. Y luego está la ternura. Ahí vemos una promesa, un potencial. En este mundo sínico aún somos capaces de apreciar eso. Transmiten un mensaje de esperanza”

Charo Sábada, doctora en Comunicación por la Universidad de Navarra.

”La inocencia, sinceridad, expresividad y frescura de los niños te reconcilia con la humanidad”

Ana Rivas, productora ejecutiva de MasterChef Junior.

Ambas opiniones coinciden. En tiempos de crisis también es más frecuente ver cómo vuelven este tipo de programas con esquemas que no recuerdan a los años 50 y 60.

”Los de niños satisfacen las necesidades de evasión, pero desde el punto de vista cognitivo son lo más básico: requieren muy poco esfuerzo y una mínima reacción mental ”

Graciela Padilla, profesora de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.

En conclusión, podemos extraer de estas opiniones que los niños hacen del mundo un lugar mejor y además son muy rentables para las cadenas televisivas que apuestan por un protagonismo infantil. Es donde viene la polémica, los niños pueden generar picos de audiencia y beneficios, no solo por las cadenas televisivas sino a las empresas que saben aprovecharse de ello y sacar ingresos y generar merchandising o bien presentan sus marcas a la estrella.

En el mismo texto podemos leer como los padres tienen la gran influencia en cómo gestionar la fama de su hijo.

Hay razones comerciales por las que un medio decide hacer protagonistas a los niños y es que saben que funciona. Es rentable porque la audiencia conecta enseguida con ese mensaje de naturalidad, despierta emociones de ternura, se crea un ambiente desenfadado que nos engancha y ayuda a evadirnos de una rutina más estricta, más competitiva, más ”diplomáticamente correcta”.

El hecho de que un niño sepa preparar o bien cocinar un plato elaborad, no quiere decir que sea totalmente consciente de lo que implica la fama, la adoración por parte de las masa o el olvido mediático.

A nosotros, por audiencia que somos, nos encanta ver el desparpajo natural de los niños. Los padres se emocionan mostrando orgullosos a sus hijos. Los grupos mediáticos, se frotan las manos con los índices de audiencia. Las marcas en general, ven un escaparate fresco y joven donde colgar sus invenciones. ¿Es una gran oportunidad para ser un niño estrella?

Podemos mirar hacia atrás y ver algunos ejemplos que muestran el efecto estrella, no ser tan divino. Muchas estrellas han acabado desquiciadas como Greta Garbo, Pepa Flores, Agnatha Fältskog. Por suerte ahora es diferente, hay leyes y normativas que evitan la explotación laboral infantil, los padres suelen acompañar a sus hijos a los rodajes, los protegen de los contratos desalmados, anteponen su formación a la fama televisiva y ya no suceden casos de niños exhaustos o confundidos por ser una celebridad… con alguna excepción.